Nuevo libro: la práctica de la tasación de costas en el proceso civil.


Pecaré de vanidad si digo que el libro que les presentó me hubiera venido muy bien en el primer destino – también en el último-, pero al fin y al cabo quien redacta estas lineas es el autor del manual y del mismo modo que desde hace mucho tiempo conoce que los niños no vienen de París, sucede lo mismo con la ignorancia que la doctrina y nuestro legislador demuestran sobre lo que ocurre detrás del mostrador de un Juzgado. Desconocimiento que se traduce en las sucesivas reformas legales o, mejor dicho, en la ausencia de ellas o, peor aún, en las que se producen a resultas de nadie sabe bien porqué, pero que suelen provocar indeseables efectos en forma de toda suerte de peticiones, dudas, conflictos y broncas que además de subirnos la tensión, bien poco aportan a ningún debate. 

También es cierto que cuando el asunto afecta al bolsillo dije hace tiempo que nos metemos en unos caminos farragosos que ya va siendo hora que se asfalten: o bien dejando que cada uno cobre lo que quiera (libre competencia) o, permitiendo que los Letrados de la Administración de Justicia determinemos los honorarios y derechos devengados en los procesos. O, fijando desde el principio una tarifa de precios como en cualquier otro servicio público, sin perjuicio, claro está del asesoramiento que cada uno quiera recibir o pueda pagarse. 

Pero en nuestro caso nada de esto ha sucedido. Las normas orientativas de los Colegios de Abogados obligan más que orientan y están llegando al extremo de contradecir mandatos imperativos de la Ley de Enjuiciamiento Civil y el Arancel de los Procuradores no precisa una reforma, sino una derogación y nuevo texto. No, querido lector. No quiero, ni pretendo (¡faltaría!) decirle a cada uno lo que tiene derecho a cobrar por su trabajo, solo aspiro a que se ponga cierto orden en el asunto de las costas y más cuando se observa que una regulación tan genérica y escasa como la nuestra facilita el pleito. 

Así que ve la luz un manual estrictamente práctico dedicado a estudiar y analizar todos los particulares de las tasaciones civiles: los honorarios, las facturas, las normas orientativas, los gastos, los derechos de los procuradores, la indemnización de testigos, los honorarios de peritos y los diferentes trámites de la ley de enjuiciamiento civil en el proceso declarativo y en el de ejecución. Evidentemente siempre quedarán cosas el tintero, pero espero que hayan sido pocas y menores. 

A partir de este momento, todo lo demás queda ya a la opinión y a la crítica del lector.

Dejo el índice completo de la obra, que como verán se ha adaptado al maremágnum de reformas legales y pronunciamientos jurisprudenciales de los últimos años. 

Comentarios

  1. No sabía dónde decir esto.

    Me encanta el blog, pero sería realmente necesario una forma de navegar entre las diferentes categorías, para poder tener acceso al tema que se busca.

    Un widget con las etiquetas, por ejemplo.

    Un saludo.

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