11 abril 2017

El plazo del año para el lanzamiento de los ocupantes de un inmueble.


El art. 675 LEC establece que si el adquirente lo solicitara, se le pondrá en posesión del inmueble que no se hallare ocupado, mientras que si estuviera ocupado, el Letrado de la Administración de Justicia acordará de inmediato el lanzamiento cuando el Tribunal hubiera resuelto, con arreglo a lo previsto en el art. 661.2 LEC, que el ocupante u ocupantes no tendrían derecho a permanecer en él. 

El tercer supuesto es el que motiva un doble interrogante. Cuando, estando el inmueble ocupado, no se hubiera procedido previamente según lo dispuesto en el art. 661.2 LEC, el adquirente podrá pedir al Tribunal de la ejecución el lanzamiento de quienes pudieran considerarse ocupantes de mero hecho o sin título suficiente. La petición deberá efectuarse en el plazo de un año desde la adquisición del inmueble por el rematante o adjudicatario, transcurrido el cual la pretensión de desalojo sólo podrá hacerse valer en el juicio que corresponda. 

Y ¿dónde se encontraría el doble interrogante? En el cómputo del plazo del año o, mejor dicho, en su inicio y en la definición de «adquirente». Respecto a la primera cuestión, la ley fija el «dies a quo» en el momento en el que se produce «la adquisición del inmueble» y dice la STS, Sala 1ª, de 18 de marzo de 2009 (ROJ: STS 1141/2009) que en los casos de venta judicial en pública subasta la perfección se produciría con el acto de la subasta y aprobación del remate, y la consumación de la venta, que producirá los efectos traslativos de dominio, con la adjudicación al adquirente del bien subastado, esto es, en el momento en que se dicte el decreto de adjudicación. De ahí que con independencia de la impropiedad que supone el empleo del término «venta» para identificar la enajenación forzosa que se lleva a cabo mediante la subasta judicial, es lo cierto que, en todo caso, la repetida enajenación deberá perfeccionarse y consumarse ya que en nuestro sistema jurídico el contrato de compraventa no transmite la propiedad sino va seguido de la tradición. 

Iniciándose el cómputo en la fecha del dictado del decreto o, en el momento en el que se produzca su firmeza, sucede que la tradición se producirá con la plasmación de la venta en el testimonio del decreto de aprobación (o de adjudicación) expedido por el Letrado de la A. de Justicia. Requisito de titulación indispensable para que pueda entenderse que se ha producido la transmisión del dominio, la cual exige que exista título y que concurra modo de adquirir mediante la tradición o entrega (art. 609 CC). Y lo dicho significa que la posesión del art. 675 LEC se estaría refiriendo en todo caso al lanzamiento, pues la entrega del testimonio conllevaría la de la primera. 

Por lo demás, habrá que tener en cuenta que no serían posibles interrupciones del plazo de tal modo que solicitado el lanzamiento deberá llevarse a cabo y, si el adquiriente solicitará la suspensión de la diligencia o ésta debiera repetirse, ni se reanudaría el plazo que faltara por cumplir, ni comenzaría a correr de nuevo: el Juzgado estaría cumpliendo una diligencia ya acordada. En el mismo sentido el plazo del año tampoco admitiría prorrogas y no podría interrumpirse por la existencia de sucesivos ocupantes y, aunque en la práctica se ordene el lanzamiento pese a tener constancia del abandono del inmueble, vuelve a insistirse en que nos encontraríamos ante el cumplimiento de una resolución judicial por lo que cuando el Servicio Común devolviera el mandamiento sin haber practicado el lanzamiento no volveríamos a iniciar el cómputo del plazo. 

Solventado el primer interrogante y entrando ahora en el segundo, precisaremos que el «adquirente» no sería el «ejecutante» y, por tanto, a este también se le aplicaría el plazo del año cuando se hubiera adjudicado el inmueble. Se confunde en esta sede lo que es el objeto de la ejecución con el derecho del ejecutante a la satisfacción de su título y, mientras aquel suele consistir en la realización de bienes en una vía de apremio, este se limita al pago (en la ejecución dineraria y en la hipotecaria), por lo que no existiría un hipotético derecho del ejecutante a la entrega del inmueble ajeno al art. 675 LEC y al repetido plazo del año. 

Por idéntica razón que el ocupante sea o no el ejecutado es una cuestión que en nada afecta a la limitación temporal del mandato, pues no se trataría de «hacer efectiva la posesión del ejecutante adjudicatario del inmueble, mediante el lanzamiento de la propia parte ejecutada» como erróneamente suele entenderse, sino como hemos visto de satisfacer el título ejecutivo mediante la realización del bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.