28 marzo 2017

¿Triciclo o patines? La última sobre la NOJ en la Comunidad Valenciana (III)


Y miren, como esto de la implantación a martillo de la Oficina Judicial en la Comunidad Valenciana no le importa a nadie en la casa, salvo un par de Magistrados de trinchera que anda moviéndose por aquí y por allá con nulo éxito de crítica y escaso de público, he pensado que quien redacta estas líneas debe dejarse arrastrar por el impulso modernizador de esa nueva organización de la oficina judicial que se rige por el principio de “se hace camino al andar” aunque nadie sepa dónde está el camino, ni si al final del mismo hay un precipicio. 

Con esta introducción ya indico que este será el último comentario sobre la Nueva Oficina Judicial en la Comunidad Valenciana, sus sesiones de formación informática de tres horas en salones de actos o en las salas de bodas de los decanatos, sus miles de modelos triplicados en el Cicerone procesal y su versión 19 y, por supuesto, sus servicios generales, comunes, mediopensionistas y ocasionales y, el tránsito de procesos o de pedazos procesales entre unos, otros y los de más allá. 

Así que llegados a este punto son cuatro las importantísimas dudas que me asaltan. ¿Estaremos asistiendo al definitivo ocaso de la grapa judicial, subespecie de la grapa de tono cobrizo o grisáceo, que a modo de plaga infectan procesos y archivos? y, por necesarias alusiones ¿los fasteneres corren el mismo riesgo de desaparición gracias a que los pedazos procesales saltarán de ordenador en ordenador -y no de mesa en mesa-, aunque no necesariamente en el mismo orden jurisdiccional, ni entre los encargados de su tramitación? 

¿Patines o un triciclo? Esta es la tercera cuestión que me tiene alterado el sueño, porque como se queda un Letrado de la Administración de Justicia (LAJ) por cada tres Unidades Procesales de Apoyo Directo (UPAD), los años van cayendo y no conozco a ningún LAJ que tenga seis brazos y cuatro piernas, será imprescindible algún soporte que facilite el desplazamiento autónomo entre aquellas y, permita desempeñar esas notabilísimas funciones que cada reforma adjudica al Cuerpo. 

Y nos queda la cuarta y última: ¿seguirán haciéndose los miles de testimonios de sentencias, autos y decretos mientras los originales de esos documentos se conservan en cajas sin orden, índice y en concierto propio de la anarquía? Supongo que lo ignoran pero el primer gasto que se ahorró la administración – y con razón- fue el de la encuadernación de esos miles de folios. 

Pasen un buen día y si hacen algún comentario y no leen una respuesta es que no puedo hacerla. He entrado en un bucle informático del que todavía no he logrado salir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.