21 octubre 2016

¿Qué hay que unificar a recursos en las impugnaciones de las tasaciones de costas?


No se escandalicen, que en seguida entenderán el porqué de tan llamativo título. Cuando hace años, ya muchos, se planteó en mi juzgado la tercera impugnación de tasación costas por indebidas en un proceso de ejecución, se dio traslado a las partes para que se pronunciaran sobre la necesidad de vista y, ambas solicitaron que el juzgado resolviera sin necesidad de nuevos señalamientos. A esas alturas del proceso nadie – y menos, el juzgado- tenía el más mínimo interés en una aplicación literal del art. 246.4 LEC en la redacción anterior al año 2009. 

Alguna resolución de la Audiencia Provincial– recuerdo solo una, pero no niego que puedan existir otras- reprochó ese comportamiento, indicando que la ley obligaba al señalamiento y que a ello había que atenerse. Sin embargo el 23 de septiembre de 2.004 la Audiencia Provincial de Madrid, en junta de unificación de criterios, acordó (número 16º) que en estas impugnaciones, podía prescindirse de la vista si solo se proponía prueba documental y la parte impugnada podía formular alegaciones por escrito. 

La Ley 13/2009 dio nueva redacción al art. 246.4 LEC y suprimió la vista, pero también se llevó por delante el binomio Secretario Judicial (luego LAJ) -Juez, en el que primero tasaba y el segundo resolvía las impugnaciones que pudieran plantearse contra la tasación. Dijo el preámbulo de la ley que la idea inspiradora de la reforma fue la de concretar las competencias procesales del Cuerpo de Secretarios judiciales (hoy LAJ´S), de modo que salvo los supuestos en que una toma de decisión procesal pudiera afectar a la función estrictamente jurisdiccional, se ha optó por atribuir la competencia del trámite que se tratara al Letrado de Justicia. 

El problema en el caso de las costas es que la reforma duplicó (innecesariamente) el dictado de resoluciones y facilitó el entorpecimiento del trámite. La reforma introdujo un tercer apartado en el art. 244 LEC, que exige aprobar por Decreto la tasación (antes no hacía falta el dictado de ninguna resolución) contra el que concedió, además, recurso directo de revisión y todavía daremos gracias porque la cosa quedó ahí ya que “contra el auto resolviendo el recurso de revisión no cabe recurso alguno”. 

Y es en este punto donde algunas voces piden otro recurso más ante la Audiencia Provincial para que sea ésta la que en caso de conflicto unifique criterios. Tan sorprendente afirmación no solo choca con la realidad previa a la reforma del año 2009 en la que Secciones de la misma Audiencia defendían criterios opuestos en las mismas impugnaciones, sino con la posterior a ese año y a una postura del Tribunal Supremo sobre los límites de los recursos de revisión que se interponen contra los Decretos que resuelven las impugnaciones de las tasaciones de costas, en el sentido que aquellos no tienen por objeto revisar el criterio del Letrado de la Administración de Justicia (para que lo entiendan: ¡no me gusta como se ha resuelto!). 

Sobre la realidad posterior año 2009 el problema no es de los Letrados de Justicia, sino de unas hipótesis de trabajo que no se dan nunca en la realidad (o en singulares ocasiones) ya que existe una doctrina consolidada, de la que todos somos conocedores y que difícilmente se rompe. De hecho, los profesionales suelen adaptarse al criterio mayoritario y solo cuando la tasación de costas modifica o suprime partidas sin ninguna explicación – hecho que rechazo- se formula la impugnación. 

Otra cosa es que esa doctrina ya esté fragmentada por territorios – los informes por excesivos de los Colegios de Abogados- o que las famosas normas orientativas ignoren las de la Ley de Enjuiciamiento Civil o, peor aún que la tasación de costas sea la regla general cuando debería ser la excepción, pero eso no se soluciona, hace falta decirlo, creando cuatro recursos (la misma razón de la unificación en la Audiencia justifica una casación en el Tribunal Supremo y hasta un posterior amparo ante el Tribunal Constitucional), ni revisando, porque no son del gusto del impugnante, los Decretos de los Letrados de Justicia.

1 comentario:

  1. Pues ya lo siento, porque sí hay cuestiones a resolver...(y no son tonterías). La huída negativa a ser controlado vía recurso me parece un ejercicio de "dictadura procesal" injustificada. Nadie duda que no se gana nada admitiendo recursos contra una tasación de 300-.€, pero una tasación de más de 3000, ¿por qué no? En qué se diferencia de una apelación verbal de ese importe? No me gustan nada los órganos y decisiones unipersonales que se agotan., encima, en él mismo (cuántas veces el bloguero se ha rectificado procesalmente a sí mismo? ¿es Dios? ¿nunca ha cometido errores? No admito que el juzgados se convierta en un reino de Taifas, que para eso ta tenemos las Audiencias (bueno, quizás con la unificación de doctrina se termine)
    Y sobre todo, una vez fijado criterio o doctrina, entonces seguro que bajarán las tasaciones

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