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Impugnación de la tasación de costas, legitimación e inadmisión.


El plazo de impugnación de la tasación es el de los diez días del traslado del artículo 244.1 LEC, que vencido hará entrar en juego la inadmisión del artículo 245.4 LEC. Y dice este último que en el escrito de impugnación habrán de mencionarse las cuentas o minutas y las partidas concretas a que se refiera la discrepancia y las razones de ésta. 

Hago aquí una aclaración. Lo que se impugna es la tasación de costas, que suele recogerse en una diligencia, pero no las diligencias de ordenación que acuerda la práctica y el traslado. Puede darse el caso – y escribo por experiencia- que se recurra en reposición la diligencia de ordenación que ordena la práctica de la tasación de costas o que se presente un escrito solicitando su aclaración. Ese quehacer está prohibido por la ley y en los dos casos hay que rechazar, sin otro trámite, la petición que se formule. 

Respecto a la legitimación no hay que darle muchas vueltas al asunto. Solo podrán impugnar la tasación las partes litigantes, no los profesionales que intervinieron en el proceso, ni quienes presentaron facturas, y ello porque las costas, que han de ser objeto de tasación, en su caso, dan lugar a una relación, derivada de una resolución judicial, entre la parte vencedora beneficiada con la condena en costas y la parte condenada al pago de las mismas (SAP BARCELONA, 525/2004, Sección 13ª, 13 julio 2004, ROJ: SAP B 9274/2004). Y solventando una impugnación por falta de legitimación en la impugnación de una tasación de costas reitera la SAP BARCELONA, 209/2011, Sección 1ª, 17 de mayo de 2011 (ROJ: SAP B 4826/2011) que el titular del crédito resultante de una condena en costas es la parte procesal. Se trata de un crédito que entra en el patrimonio del acreedor que es la parte procesal (no su Letrado), pues es el arrendatario (cliente) el obligado a satisfacer el importe del servicio prestado ya que solamente entre ambos se ha constituido tal relación, por lo que los derechos y obligaciones que puedan surgir como consecuencia de tal contrato solamente les afectan a ellos y no a los terceros condenados al pago, conforme se establece por reiterada jurisprudencia. 

Ahora bien, mientras el condenado al pago podrá impugnar todos y cada uno de los apartados de la tasación, la parte vencedora quedará limitada por el artículo 245.3 LEC a una impugnación: (a) por no haberse incluido en la tasación gastos debidamente justificados y reclamados (b) por no haberse incluido la totalidad de la minuta de honorarios de su abogado, o de perito, profesional o funcionario no sujeto a arancel que hubiese actuado en el proceso a su instancia, o (c) por no haber sido incluidos correctamente los derechos de su procurador. 

La intervención de letrado y de procurador en la impugnación será necesaria por relación con el proceso en el que se ha practicado la tasación de costas (artículo 31 LEC) y en el caso de fallecimiento del litigante, el letrado necesitará nuevo poder de los herederos para promover o, en su caso, continuar, con la impugnación de la tasación de costas (SAP MALAGA, 560/2008, Sección 4ª, 7 de octubre de 2008, ROJ: SAP MA 1689/2008). 

Presentado el escrito de impugnación vuelve a precluir el trámite de alegaciones y no se podrán introducir posteriormente ulteriores motivos para impugnar la tasación, salvo que fuesen apreciables de oficio (SAP LA CORUÑA, 371/2010, Sección 3ª, 22 de septiembre de 2010, ROJ: SAP C 2449/2010) y para el caso de superar el trámite de admisión, la falta de mención de las razones de la impugnación podría luego transformarse en su desestimación (SAP ALICANTE, 431/2009, Sección 8ª, 17 de noviembre de 2009, ROJ: SAP A 3645/2009) . 

Lo que no vale son las impugnaciones genéricas en las que se alega, por ejemplo, que se infringe el límite del artículo 394.3 LEC sin aclarar respecto a qué cantidad y partida; que la cuenta de derechos del Procurador es indebida o que la minuta del letrado no es detallada, antes al contrario, pasado el filtro jurídico que hace el Letrado de la A. de Justicia corresponde al impugnante precisar su desacuerdo con la tasación y las razones que le llevan a tal conclusión. El artículo 245 LEC no presenta ninguna dificultad interpretativa con lo que no cabe subsanación (artículo 231 LEC), no hay obligación de averiguar qué es lo que se impugna y además se prevé un recurso de reposición, que siempre deberá sujetarse al requisito de admisión del artículo 452.1 LEC (el impugnante tendrá que precisar con toda claridad qué infracción se cometió en el decreto de inadmisión a trámite de la impugnación de la tasación de costas). 

Por último, la denominación de la impugnación por la parte no afecta ni a la admisión, ni a la tramitación posterior. Esta es una cuestión que el  Letrado de la A. de Justicia está obligado a examinar, impulsando el trámite como corresponda y de ahí, por ejemplo, que si se impugnan los derechos del Procurador por indebidos, pero sin atacar partida alguna, sino solo su cuantía, deba inadmitirse la impugnación, sin perjuicio de revisar el cálculo realizado.

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