El cómputo de los plazos en la presentación de escritos en el proceso civil (ii)


Plazos y términos, plazos civiles y procesales. 

La Ley de Enjuiciamiento Civil distingue con claridad lo que es un término – concreta determinación temporal para la práctica de un acto procesal–, de lo que es un plazo – lapso de tiempo en el que dicho acto puede realizarse– y según el art. 132.1, «las actuaciones del juicio se practicarán en los términos o dentro de los plazos señalados para cada una de ellas», operando en otro caso la preclusión y perdiéndose la oportunidad de realizar el acto de que se trate (art. 136 LEC). Y ello porque los arts.134 y 136 LEC tienen el carácter imperativo y de orden público que caracteriza los preceptos procesales y la recta aplicación de los mismos es siempre deber del juez (STC 202/1988, de 31 de octubre), pues los requisitos procesales no se hallan a disposición de las partes (STC 104/1989, de 8 de junio) y la premisa de que la interpretación de los preceptos legales no ha de ser restrictiva del derecho fundamental de acceso a la jurisdicción o a los recursos legalmente establecidos, no permite llegar a la consecuencia de que exista una prorrogabilidad arbitraria de los plazos ni de que estos puedan quedar a la disposición de las partes (STC 1/198), de 16 de enero). El automatismo de los plazos es una necesidad para la recta tramitación de los procesos, siendo de señalar que todos los términos procesales lo son de caducidad y no de prescripción, cuyo carácter preclusivo está informado por la naturaleza propia del ordenamiento procesal, que en aras del orden público de que es fiel reflejo, ha de garantizar la seguridad jurídica (SSTS de 14 de octubre de 2004, RC 3634/1996) . 

Con el Lexnet y la Ley 41/2007 apareció un nuevo cómputo de plazos. Según el art. 6.1 Decreto 84/2007 el sistema telemático estará en funcionamiento durante las veinticuatro horas del día, todos los días del año. En ningún caso, la presentación telemática de escritos y documentos o la recepción de actos de comunicación por medios telemáticos implicara la alteración de lo establecido en las leyes sobre el tiempo hábil para las actuaciones procesales, plazos y su cómputo, ni tampoco supondrá ningún trato discriminatorio en la tramitación y resolución de los procesos judiciales. 

Así las cosas el asunto quedaba limitado a relacionar los arts. 135 LEC y 6 del Decreto 84/2007, pero sucedió que los protocolos de implantación del sistema han fijado plazos para la remisión de las notificaciones (entre las 09.00 horas y las 15.00 horas o, entre las 08.00 y las 20.00 horas) y esta exigencia no prevista en la ley y contradictoria con el art. 6 del Decreto parece obedecer al hecho que los Colegios de Procuradores carecen de la infraestructura que permite la realización de notificaciones fuera de estos periodos de tiempo (GUDIN RODRÍGUEZ-MAGARIÑOS, Antonio. «Problemas prácticos derivados de la implantación de Lexnet: la experiencia de la Audiencia nacional en materia de notificaciones» Revista Internauta de Práctica Jurídica, número 23, año 2009, págs. 41-65) Y aún nos queda una última variación. La práctica de una notificación por Lexnet y la entrega, en otra fecha, de un documento al Procurador mediante su remisión al Servicio Común de recepción organizado por el Colegio de Procuradores (mandamientos dirigidos al Registro de la Propiedad). 

Pero antes de seguir es evidente que no pueden confundirse términos procesales y sustantivos, pues mientras los procesales son improrrogables (art. 134.1 LEC) y cuando fenecen, hacen decaer la posibilidad de ejercitar el derecho produciéndose la preclusión (art. 136 LEC), los de naturaleza sustantiva no suponen la desaparición del derecho, si son de prescripción y nadie la opone; facilitándonos el art. 185.1 LOPJ un argumento más para diferenciar ambos tipos en tanto «los plazos procesales se computarán con arreglo a lo dispuesto en el Código Civil» (RODRIGUEZ ACHÚTEGUI, Edmundo. «¿Resulta de aplicación el art. 135.1 LEC a los escritos de demanda o debe entenderse que si se presenta al día siguiente al del vencimiento del plazo habrá caducado o prescrito la acción? ». Revista SEPIN Publicación: LEC-65. Julio de 2006. Pág. 11 Referencia: SP/DOCT/2899) 

Y en la misma línea y por último la STS, Sala 1ª, de 11 de julio de 2011 (LA LEY 111575/2011) afirma que: 

 (i) La Sala ha reiterado la diferencia existente entre plazos procesales y sustantivos al señalar que únicamente ofrecen carácter procesal los que tengan su origen o punto de partida de una actuación de igual clase (notificación, citación, emplazamiento o requerimiento), entre los que no están aquellos a los que se asigna un determinado plazo para el ejercicio de una acción. 

(ii) El art. 135 LEC es una regla prevista para plazos procesales y no para los sustantivos, en los que se atiende al hecho objetivo de la falta de ejercicio de la acción a la que se vincula dentro del plazo prefijado. Esto es, en los plazos civiles el cómputo debe efectuarse conforme a lo dispuesto en el art. 5 CC (para los plazos fijados por meses se computarán de fecha a fecha, sin excluir en ningún caso los inhábiles), mientras que solo en los procesales, resulta aplicable la especialidad prevista en los arts. 185 LOPJ y 135.1 LEC. (STS, Sala 1ª, de 22 de enero de 2009, LA LEY 98/2009). 

(iii) La acción judicial que pone en movimiento el derecho se materializa a través de la presentación de una demanda, que es un acto procesal sujeto a normativa procesal. El problema no es tanto de plazos, pues su computación no se ve alterada, ni se prolongan los días de los que dispone el interesado sino de permitir al titular de un derecho, cuyo ejercicio se encuentra sometido a plazo de caducidad, disponer del mismo en su integridad, con perfecto ajuste a lo dispuesto en el artículo 5 CC que, aunque no menciona si el día final del cómputo ha de transcurrir por entero habrá de entenderse que es así. 

El cómputo de plazos. 

Dice el art. 133 que los plazos comenzarán a correr desde el día siguiente a aquel en que se hubiere efectuado el acto de comunicación del que la Ley haga depender el inicio del plazo y se contará en ellos el día del vencimiento, que expirará a las veinticuatro horas. Explica MAGRO SERVET que el día del acto procesal inicial de comunicación es irrelevante y no se cuenta, sino a partir del siguiente día, con lo que el día de la comunicación por el órgano judicial a la parte, no directamente sino por Lexnet no tiene ningún efecto procesal concreto en cuanto a que no abre plazo alguno, sino hasta el día siguiente hábil en el que se va a tener por realizado el acto de comunicación a la parte. (MAGRO SERVET, Vicente. «Cómputo de los plazos para presentar escritos o interponer un recurso ante un órgano judicial tras la notificación vía Lexnet». Revista Práctica de Tribunales, Nº 107, Sección Tribuna Libre, Marzo-Abril 2014, Editorial LA LEY) No obstante, cuando la Ley señale un plazo que comience a correr desde la finalización de otro, aquel se computará, sin necesidad de nueva notificación, desde el día siguiente al del vencimiento de éste. 

Por su parte el art. 151 LEC establece que los actos de comunicación que se practiquen a través de los servicios de notificaciones organizados por los Colegios de Procuradores, se tendrán por realizados el día siguiente a la fecha de recepción que conste en la diligencia o en el resguardo acreditativo de su recepción cuando el acto de comunicación se haya efectuado por los medios y con los requisitos que establece el apartado 1 del art. 162 LEC. Y como dice la reciente STS, Sala 3ª, Sección 3ª de 9 de junio de 2014 (Roj: STS 2272/2014) el «resguardo acreditativo de la recepción» por medios telemáticos e informáticos, al que se refiere el apartado 2 del art. 151, por remisión al art. 162.1 de la misma Ley, es precisamente el que acredita que la comunicación procedente del órgano jurisdiccional llegó al servicio de notificaciones del Colegio de Procuradores. Cuando a tal efecto se utiliza el sistema Lexnet, dicho resguardo se genera automáticamente una vez que tiene lugar el acceso de los documentos enviados al buzón del Colegio de Procuradores (así, el art. 7.4 del Real Decreto 84/2007), sin que sea necesario un nuevo «reenvío» o «remisión» particularizada desde dicho Colegio a cada uno de los procuradores, dado que éstos tienen pleno y libre acceso a aquél. 

Nos aparecen aquí dos nuevas singularidades. La ya vista del art. 278 LEC aplicable a aquellos casos en que haya mediado el previo traslado de copias entre procuradores (art. 276 LEC) en que «el plazo comenzará su curso sin intervención del tribunal y deberá computarse desde el día siguiente al de la fecha que se haya hecho constar en las copias entregadas». Y la del art. 151.2 LEC que dispone que los actos de comunicación a la Abogacía del Estado, al Servicio Jurídico de la Administración de la Seguridad Social y al Ministerio Fiscal, así como los que se practiquen a través de los servicios de notificaciones organizados por los Colegios de Procuradores, se tendrán por realizados el día siguiente a la fecha de recepción que conste en la diligencia o en el resguardo acreditativo de su recepción, cuando el acto de comunicación se haya efectuado por los medios y con los requisitos que establece el apartado 1 del art. 162 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. 

Téngase en cuenta que la previsión del traslado sin intervención del órgano judicial ha tenido escaso éxito porque parece lógico esperar a una primera resolución para luego adoptar la postura que la parte entienda oportuno y, en cuanto al inexplicable «día siguiente» del art.151.2 LEC, no solo mejora a determinados «notificados», sino que es inaplicable cuando el acto de comunicación se haya practicado por medios distintos (acuse de recibo, entrega personal al interesado, fax, etc.). 

Entenderá mejor el lector con un ejemplo lo que la ley dice. Si la notificación se hace un viernes el acto se entiende notificado, no el mismo viernes en el que en teoría llega y se recibe en el servicio del Colegio de procuradores vía Lexnet, sino el lunes, al ser inhábiles el sábado y el domingo comenzando a correr el plazo al día siguiente, es decir, el martes; si se trata de un plazo de tres días y realizándose el computo de martes a jueves, el uso de la prórroga del art. 135.1 LEC permitiría la presentación del escrito hasta el viernes a las 15 horas, con lo que se estarían «ganando» dos días hábiles y siete reales desde que el viernes anterior se notificara la resolución inicial. 

Llama la atención que una simple operación aritmética y no otra cosa es el cómputo de un plazo, se complique de forma tan inexplicable cuando hubiera bastado arbitrar alguna clase de prórroga en el caso que fuera necesario. Al contrario, en nuestro ordenamiento rigen la improrrogabilidad, la preclusión y toda clase de moratorias en las fechas inicial y final y, según la clase de interviniente o notificado. Sorprendente manifestación que nos impide la formulación de ninguna regla general porque el cómputo se adaptará a la acción ejercitada en cada proceso y no al revés, siendo así que en la realidad la única dificultad, de escasísima importancia, aparece cuando el cómputo incluye resoluciones de aclaración o complemento de otras anteriores. 

 Y afirmo que es escasa la importancia porque el Tribunal Supremo ha resuelto este asunto en ATS, Sala 1ª, de 8 de octubre de 2013 (Roj: ATS 8832/2013) en el sentido de entender que el plazo debe empezar a computar de nuevo desde la notificación del auto o decreto que acuerde o deniegue la aclaración o rectificación, de conformidad con la doctrina mantenida por la STC 90/2010, de 15 de noviembre, al tenerse en cuenta que las resoluciones aclarada y aclaratoria se integran formando una unidad lógico-jurídica que no puede ser impugnada sino en su conjunto a través de los recursos que pudieran interponerse contra la resolución aclarada, por lo que «se ha entendido tradicionalmente que en la determinación del "dies a quo" para el cómputo del plazo de un recurso contra una resolución que ha sido objeto de aclaración se debe tomar necesariamente en consideración la fecha de la notificación aclaratoria», lo que se compadece con el tenor literal de los arts. 448.2 LEC y 267.9 LOPJ, habiendo sido éste último objeto de reforma mediante Ley Orgánica 1/2009, de 3 de noviembre, en la que se mantiene el criterio de iniciar el cómputo del plazo para el recurso desde la notificación del auto o decreto que acuerde o deniegue la aclaración, rectificación o complemento y de ahí que el plazo de veinte días haya de computarse desde el día siguiente a la notificación del auto denegando el complemento solicitado, pudiendo hacerse uso de la prerrogativa del art. 135 .1 LEC. 

Para terminar, supuesto distinto es de la posibilidad de presentar la demanda o el escrito en el primer día siguiente hábil al del vencimiento cuando, en un cómputo de fecha a fecha, el último concluya en día inhábil. Dice el art.133.3 LEC que los plazos señalados por meses o por años se computarán de fecha a fecha y cuando en el mes del vencimiento no hubiera día equivalente al inicial del cómputo, se entenderá que el plazo expira el último del mes.El art. 133 LEC distingue entre los plazos señalados por días, en los que los días inhábiles deben quedar excluidos del cómputo y serán prorrogados al siguiente día hábil en el caso de que el del vencimiento sea inhábil, de los señalados por meses o años, en los que no quedan excluidos, de tal forma que la única incidencia que se conserva es la prórroga al día siguiente hábil en el caso de que no lo sea el último. Esta precisión tiene especial incidencia en el supuesto de que el cómputo de algún plazo señalado por meses o años incluya algún día del mes de agosto. En tal caso, los plazos se computarán de fecha a fecha (art. 5 CC), de tal modo que la inhabilidad del mes de agosto tan sólo tendrá incidencia en el cómputo, en el caso de que el día final correspondiente al del inicio caiga dentro del mes de agosto, de forma que el plazo quedará prorrogado al primer día hábil siguiente del mes de agosto. (Vide SEOANE PRADO, Javier. «Comentario artículo 133. Cómputo de los plazos. LEY 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil». Revista SEPIN. Marzo de 2010. Referencia: SP/DOCT/13175) 

En estos casos y en base al art. 133.4 LEC aquél se entiende prorrogado hasta el lunes, «siguiente hábil» e incluso vencido el plazo en esa fecha y de conformidad con el art. 135.1 LEC la presentación podría efectuarse hasta las quince horas del día hábil siguiente al del vencimiento del plazo, sin que exista incompatibilidad en aplicar simultáneamente los arts. 133.4 y 135.1 LEC, pues se refieren a cuestiones diferentes: el primero, bajo la rúbrica «cómputo de los plazos», regula la duración misma del plazo y el segundo, extinguido el plazo, otorga una facilidad extraordinaria a la parte para cumplir un trámite perentorio (AAP BARCELONA, Sección 11ª, 19 de julio de 2011, Roj AAP B 4328/2011). 

Esto es, para el cómputo de los plazos se ha de tener en cuenta que el art. 182 LOPJ fue modificado por LO 19/2003 que declaró inhábiles los sábados y, aunque el cambio legislativo no se proyectó a la Ley de Enjuiciamiento Civil hasta la reforma por Ley 13/2009, ya desde 2004 era aplicable a todos los procesos. Consecuentemente, si el día en el que terminaba el plazo, –pues se había de computar de fecha a fecha como dispone el art. 133 LEC– era inhábil, podía presentarse hasta las quince horas del día hábil siguiente y ello por mor de lo dispuesto en el art. 135 LEC (ex. AAP MADRID, Sección 25ª, 20 de julio de 2012, Roj: AAP M 11774/2012).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Felicidades y gracias.

El recurso de revisión contra las resoluciones del Secretario Judicial.

La nueva jura de cuentas y su impugnación.