La subsanación de defectos previa al despacho de ejecución.


La regla general en la jurisprudencia es la siguiente: entendiéndose aplicables los arts. 243.3 LOPJ y 231 LEC, el defecto en el presupuesto es insubsanable y subsanable el del requisito. Interesante es la distinción que se hace en la doctrina del art.231 LEC respecto del art. 243.3 LOPJ y que radica en la exigencia de que en el acto realizado por la parte con algún defecto se hubiese manifestado la voluntad de cumplir los requisitos exigidos por la ley, de modo que no se trata de suplir ni incumplimientos voluntarios ni negligencias de la parte. Lo anterior presupone que el Juez o el Secretario Judicial han de advertir a la parte del defecto observado y si es subsanable, ofrecerle plazo para que proceda a la subsanación. Si el ejecutante subsana el defecto, se dictará el auto despachando la ejecución; si esa actividad no se realiza se denegará la ejecución. 

La opinión es unánime en el sentido que la Ley de Enjuiciamiento Civil incorporó en el art. 231 LEC el principio general de la subsanabilidad de los actos procesales defectuosos, aunque con la obligación de las partes de anunciar su voluntad de subsanar cualquier defecto que pudiesen adolecer sus escritos. Y la vigente redacción de ese artículo conforme a la Ley 13/2009, de 13 de noviembre, establece tal principio como una obligación general de los tribunales y secretarios judiciales sin condicionarla a otra previa de las partes procesales. 

A partir de aquí nos encontramos con una casuística muy variada. Veamos algunos ejemplos. En cuanto a la no aportación de título eficaz para el despacho de la ejecución, no puede considerarse como un mero acto procesal susceptible de ser subsanado ex art. 231 LEC, pues no se da cumplimiento a lo exigido en los arts. 549 y 550 LEC, siendo de destacar que el art. 403 LEC –aun en sede del juicio ordinario– prevé que no se admitirán las demandas cuando no se acompañen a ellas los documentos que la ley exija para su admisión (AAP MADRID, 141/2011, Sección 9ª, 24 de junio de 2011, ROJ: AAP M 9312/2011). 

Otra cosa es la falta parcial de aportación porque el AAP MADRID, 226/2011, Sección 13ª, 10 de noviembre de 2011 (ROJ: AAP M 14968/2011) admite la posibilidad de la subsanación en el caso que la parte actora no presente el título que reúna los requisitos exigidos por el art. 550 LEC, pero acredite inmediatamente el motivo de tal omisión, así como haber desplegado la diligencia que le era exigible para su subsanación (vg. presentación de un escrito solicitando el desglose de documentos para aportarlos al juzgado que los requiere) y para ello sigue la doctrina jurisprudencial mantenida, entre otras, por la STS de 17 de marzo de 2004 según la cual hay que reputar tal defecto como claramente subsanable. 

En otro sentido, el AAP MURCIA, 16/2012, Sección 5ª, 2 de febrero del 2012 (ROJ: AAP MU 101/2012) obliga a la subsanación en el caso de inadmisión a trámite a la demanda por aportarse una copia simple que carece de fuerza ejecutiva. No obstante esta resolución es contradictoria y errónea. Explico la razón: se dice que el título que se aporta ni siquiera se trata de una copia simple notarial, sino que es una fotocopia de la copia simple de la escritura, lo que evidentemente incumple las exigencias formales del título derivadas del art. 685.2 LEC en relación con el art. 517.2.4º LEC. «Por tanto el razonamiento judicial del auto apelado es impecable. No obstante no se ha tenido en cuenta el carácter subsanable de dicho defecto ni se ha dado oportunidad a la parte ejecutante de subsanar el mismo». 

Y ¿por qué debería darse la posibilidad de la subsanación si no hay aportación del título?. La Audiencia no responde a esa pregunta y mezclando presupuestos y requisitos del proceso, se limita a manifestar que el Secretario Judicial debió requerir a la parte demandante, que también había mostrado su voluntad de subsanar los defectos en los términos del art. 231 LEC, para que aportase el título ejecutivo en los términos exigidos en el art. 517.2.4º LEC y sólo tras este requerimiento y el transcurso del tiempo señalado a tal fin sin ser subsanado podría haberse dictado el auto de admisión. En el párrafo en cuestión puede leerse que tal y como se deriva para los procesos declarativos en el art. 404.2.2º LEC, extensible a estos efectos al procedimiento de ejecución por la previsión general que da competencia a los Secretarios Judicial en el impulso procesal (art. 456.1 LOPJ), el control inicial del cumplimiento de los requisitos formales del título corresponde a dicho Secretario y, más en concreto es función propia del mismo la de requerir a las partes para la subsanación de los defectos formales que pueda adolecer la demanda, lo que implica que, al igual que hizo con la falta de poder el Secretario debió de requerir a la parte demandante, que también había mostrado su voluntad de subsanar los defectos en los términos del art. 231 LEC para que aportase el título ejecutivo en los términos exigidos en el art. 517.2.4º LEC. 

El problema, como en tantas otras ocasiones, es que la casuística es tan amplia sobre determinados defectos que su resolución termina provocando más confusión que otra cosa, siendo, en realidad, la única conclusión que podemos extraer de este breve análisis. 

Sorprende, para terminar, el AAP GERONA, 214/2010, Sección 1ª, 10 de septiembre de 2010 (ROJ: AAP GI 594/2010) que sostiene la imposibilidad de subsanar el cálculo de los intereses ya que se trata de una petición de carácter sustantivo que afecta al fondo del asunto y que no puede corregirse por la vía del art. 231 LEC. Máxime cuando ningún perjuicio origina a la parte que podrá interponer de nuevo la demanda ejecutiva y sin que proceda que por parte del Juzgado se le conceda un plazo de subsanación . En el auto se refiere que tras los acuerdos de Junta de Magistrados de 1 de diciembre del 2006, se aclaró que la apreciación de oficio de la abusividad de unos intereses podía apreciarse también en la ejecución de títulos no judiciales. Posteriormente en Junta de Magistrados del Orden Civil de 14 de septiembre de 2009, se adoptó el acuerdo de no dar curso a las demandas de ejecución, que recogiesen la exigencia de pago de intereses abusivos en el caso que se impusieran a consumidores.

Comentarios

  1. Muchísimas gracias por compartir sus conocimientos. Es un auténtico crack. Su libro sobre ejecuciones hipotecarias ha sido como encontrar agua en el desierto.
    Abogada principiante y agradecida.

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