02 mayo 2014

No cuela en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea la posturita en defensa del consumidor


En una conferencia a la que asistí el año pasado dos Registradores de la Propiedad abogaban por darle una cierta tranquilidad a la interpretación de las normas de la unión europea que recientemente habíamos descubierto en España y, no solo eso, también habíamos descubierto que existía un Tribunal de Justicia en la Unión que podía tumbar nuestro ordenamiento hipotecario en cuatro folios y medio y eso, al decir de los ponentes, merecía algún estudio y cierto reposo. Tenga en cuenta, estimado lector que estoy hablando de dos personajes que cambiaban del alemán al español y de vuelta, como yo lo hago con el cambio de marchas de mi Renault de trece años, así que reconfortaba saber que ya éramos más de cuatro quienes habíamos decidido darle un hálito de cordura a la lectura de la ley. 

Evidentemente eso no paró el péndulo vikingo a que somos tan aficionados y las cuestiones perjudiciales se han ido sucediendo y repito, las cuestiones perjudiciales se han ido sucediendo porque por lo visto aquí nadie sabía que firmaba una hipoteca cuando iba al banco y le soltaban doscientos mil euros y, tiene su aquel el asunto porque supongo que esta ignorancia comprenderá otras facetas de la vida como, por ejemplo, la de procrear, porque si tampoco los firmantes de las hipotecas conocían lo que estaban haciendo con varios verbos terminados en “ar”, no me quiero imaginar los colores que le iban a salir a más de uno y de una, redactando las pertinentes cuestiones perjudiciales. 

Pero miren por dónde la REDUE acaba de informar en documento que tienen abajo que la sentencia dictada en el asunto C-280/13, Barclays Bank, SA, de 30 de abril de 2014 declara sobre los arts. 570, 671, 579 LEC


La Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores, y los principios del derecho de la Unión relativos a la protección de los consumidores y al equilibrio contractual deben interpretarse en el sentido de que están excluidas de su ámbito de aplicación las disposiciones legales y reglamentarias de un Estado miembro, como las controvertidas en el litigio principal, cuando no existe una cláusula contractual que modifique el alcance o el ámbito de aplicación de tales disposiciones.

No lanzaré las campanas al vuelo porque creo que hay pendientes varias cuestiones perjudiciales y a mí me siguen entrando oposiciones a la ejecución que parecen encaminadas a rompernos algún músculo de las extremidades superiores antes que a resolver una pluspetición de treinta y dos euros, pero si el Tribunal de la Unión acaba de una vez con esta posturita de la defensa del consumidor solo en la ejecución hipotecaria bienvenido sea. 

Porque la posturita de la defensa del consumidor solo se ha producido en la ejecución hipotecaria y no sé si vale de algo repetirlo, pero por si acaso.

2 comentarios:

  1. Lo de cuestiones "perjudiciales" será una errata del corrector ¿no?

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Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.