13 abril 2014

La notificación personal del señalamiento de la subasta.


Suele ser una práctica muy extendida la de intentar notificar personalmente al ejecutado el señalamiento para subasta mediante los Servicios Comunes de Comunicación, suspendiéndose aquella si resulta negativa y esto, a mi entender, es incomprensible. La única obligación legal de notificación a la parte ejecutada se contiene en el art. 553 LEC. Si, el ejecutado, no se opone a la ejecución o, no se persona en forma después que haya transcurrido el plazo para la oposición, no existe otra obligación legal de notificar que la prevista en el art. 270 LOPJ y en los términos que en el mismo aparecen ya que las disposiciones generales de la Ley de Enjuiciamiento Civil en la materia regulan las notificaciones en el proceso declarativo (art. 150 y siguientes LEC) y, no pueden aplicarse, sin más, al de ejecución. 

De lo dicho se extraen las siguientes conclusiones: 

1) la LEC no obliga a la notificación personal del señalamiento para subasta al ejecutado, ni existe precepto alguno en el ordenamiento procesal que ampare dicha práctica y desde luego, no cabe una interpretación extensiva de un acto que solo provoca dilaciones procesales; 

2) la interpretación literal del art. 667 LEC nos lleva a una absurda identificación con el art. 155 LEC cuando, por ejemplo, en el momento del dictado de la diligencia de ordenación señalando la subasta, el ejecutado puede haber sido declarado en rebeldía años antes en el proceso declarativo. Opinión que por cierto aparece en el AAP ÁVILA, Sección 1ª, 30 de diciembre de 2011 (ROJ: AAP AV 235/2011). La aplicación del art. 155 apartado 1 LEC se condiciona a que no pueda acreditarse que el destinatario ha recibido una comunicación que tenga por finalidad la personación en juicio o la realización o intervención personal de las partes en determinadas actuaciones procesales. Si la parte ejecutada fue emplazada en su domicilio, para comunicarle la acción ejercitada, habiendo recibido esa primera notificación, de modo que tenía conocimiento exacto del procedimiento iniciado frente a él,


la segunda notificación -la que tenía por objeto dar noticia sobre la celebración de la subasta y cuya recepción por los destinatarios no consta-, no tenía por finalidad "la personación en juicio o la realización o intervención personal de las partes". Es sobradamente conocido que la subasta no es un trámite al que deban acudir necesariamente las partes, mucho menos de forma personal, al ser posible acudir representado o encargar la compra a terceros, de ser así deseado.

Contesta también esta resolución a las frecuentes alegaciones de indefensión del art. 24 CE. Y así leemos:


Cuestión distinta es la posibilidad de revertir el procedimiento, lo que en modo alguno es imputable a otro que no sea su propia falta de diligencia o desidia a la hora de la recepción, pues si el día de la notificación no estaba en casa es fácil predecir que el justificante para su recogida llegaría a su buzón, sin que se pasara a recoger por las oficinas de Correos, donde permaneció el tiempo previsto hasta que es devuelto a procedencia, en este caso al Juzgado de 1ª instancia de Arenas de San Pedro, donde constan las misivas devueltas. 
En el plano constitucional se ha resaltado, además, que la indefensión tiene un contenido material y que no basta la transgresión de la norma procesal para considerar aquélla concurrente "sino que es necesario que el defecto haya supuesto un perjuicio real y efectivo en las posibilidades de defensa del destinatario de la comunicación y, además, que la indefensión padecida no sea el resultado de la falta de diligencia del mismo" (Sentencia de 13 de marzo de 2006). Lo mismo afirma un ATS de 6 de junio de 2005: "las resoluciones judiciales recaídas en los procesos seguidos inaudita parte no suponen una vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva cuando el afectado no ha puesto la debida diligencia en la defensa de sus derechos e intereses, bien colocándose al margen del proceso mediante una actitud pasiva con el fin de obtener una ventaja de esa marginación, bien cuando poseía un conocimiento extraprocesal de la existencia del litigio en el que no fue personalmente emplazado y, por su propia falta de diligencia, no se personó en el mismo (SSTC 65/2000, de 13 de marzo; 55/2003, de 24 de marzo; 99/2003, de 2 de junio; 191/2003, de 27 de octubre; y 225/2004, de 29 de noviembre).

En suma la notificación del señalamiento de la subasta – no de la diligencia, ni del edicto- viene condicionada por cada proceso de ejecución, puede hacerse en cualquiera de las formas admitidas por la ley (correo o telegrama) y su resultado negativo permite el empleo del edicto. 

La disposición del art. 667 LEC no tiene por objeto una garantía más para el ejecutado personado, sino que supone la creación de una presunción legal, por la que se considera correcta la notificación hecha al ejecutado no personado en el domicilio que figura en el título ejecutivo, sea o no hallado en el mismo (AAP ÁVILA, Sección 1ª, 18 de julio del 2003, ROJ: AAP AV 31/2003). Y en el mismo sentido dice el AAP BARCELONA, Sección 11ª, 2 de julio del 2008 (ROJ: AAP B 4836/2008) que no hay infracción legal del art. 667 LEC cuando el ejecutado no comunica el domicilio en que pueden efectuarse las notificaciones y de esa omisión no puede derivarse seriamente ningún interés digno de protección y más cuando aquel “tenía a su alcance desvelar cualquier situación ambigua sobre la cuestión, señalando claramente su cambio de domicilio”.

4 comentarios:

  1. ¿Por qué dices que las que "las disposiciones generales de la Ley de Enjuiciamiento Civil en la materia (art. 150 y siguientes LEC)" que vienen recogidas en el libro I, "regulan las notificaciones en el proceso declarativo" (libro II) y, "no pueden aplicarse, sin más, al de ejecución" (libro III). Y si es así ¿tampoco se pueden aplicar a los procesos especiales del libro IV?

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    1. Cuidado, que el comentario se limita a la notificación del señalamiento de la subasta nada más. Los procesos especiales se me escapan.

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  2. Para la resolución del presente recurso, cabe determinar si la notificación de subasta prevista en el artículo 691,2 de la L.E.C, debe realzarse en el modo personal previsto en el artículo 161 de dicho cuerpo legal, o es posible con carácter previo a la notificación edictal en caso de resultar infractuosa, realizarse mediante correo certificado con acuse de recibo.
    Vista la remisión que el artículo 691,2, realiza al 686 de la misma Ley y que en este último se hacer referencia a las misma personas indicadas en el 161, debe entenderse que la Ley quiere que dicha comunicación relativa a la notificación del señalamiento de subasta sea efectuada en modo personal
    Asimismo la STC 122/13 y la 104/08 alegada por el recurrentes se pronuncian igualmente por la comunicación personal al decir que “recae sobre el órgano judicial no sólo el deber de velar por la correcta ejecución de los actos de comunicación, sino también el de asegurarse de que dichos actos sirven a su propósito de garantizar que la parte sea oída en el proceso. Ello comporta, en lo posible, la exigencia del emplazamiento personal de los afectados”
    Por otro lado si bien hay indicios de una posible acTitud obstructora por parte del ejecutado, no es la misma de fuerza suficiente como para concluir que sea el ejecutado quien por si mismo se haya puesto en la posición de indefensión que pretende alegar.

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  3. Lo anterior resuelve reposicion contra decreto adjudicacion en que se palntea su nulidad por haberse notificado mediante correo con resultado ausente y no recogido y posterior edictos

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Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.