13 enero 2014

El cartonaje contraataca invadiendo un Servicio Común (tercera parte del asador de pollos nº 23 y del brico cartonaje judicial)

Quizá la lectura de los comentarios anteriores sobre el asador de pollos número 23 y el brico cartonaje judicial, les haya sorprendido y hasta es probable que más de un lector no haya entendido nada – no es posible, se preguntarán, que en el chupa-chups reformista que nos venden haya edificios inteligentes en estas condiciones- y del mismo modo que les recomiendo la previa lectura de los dos comentarios precedentes (el de los pollos y el de los cartones), también les digo que lo que verán ahora es novedad mundial: ¿se acuerdan de la famosa invasión de los ladrones de cuerpos?, bien, pues hay versión española en forma de cartón.

La invasión. Esto que observan no es un Servicio Común de Ejecución Penal en el año 2014, sino parte de la invasión del cartonaje, que se ha hecho con una sala de considerable dimensión y que solo los despachos de la derecha de la imagen ha contenido. 

Como no se observan restos humanos, ni constan quejas de funcionarios desaparecidos parece que de momento las intenciones del cartonaje son pacíficas, aunque los eficacísimos equipos de gestión de la Consejería de Justicia permanecen vigilantes. Digo eficacísimos porque son tan buenos en su trabajo que no se le ve; padecerles es otra cosa, pero verles, lo que se dice verles, pues no mucho.


Posición Dunquerque. Emocionante es el encargado de esta sección o, mejor dicho, de quien intenta frenar la avalancha del cartón desde esa posición, -, perdón, quiero decir, puesto de trabajo- bautizada así en recuerdo de los soldados ingleses que resistieron a los alemanes en 1941. La realidad es que los alemanes no atacaron y no quedaba muy contemporáneo bautizarla como el “Alcázar de Toledo”, aunque se le eche un aire.


Posición Dunquerque vista desde la impresora. Esta imagen es muy preocupante, porque se observa muy claramente el intento de varios archivadores que sobresalen de hacerse con el control del pasillo que comunica la trinchera, perdón, la silla, con la impresora- fotocopiadora; de hecho un comando en forma de tapa de caja ya ha saltado sobre ella aunque no se ha referido bajas por la Consejería de Justicia.


Prolongación de mostrador. Mientras que en una parte del servicio se lucha contra la invasión, en otra han llegado a un acuerdo con el líder de los archivadores y aquí, dejándose apilar, hacen de continuación del mostrador, para que el personal ajeno a la obra no transite por las mesas de los funcionarios. 

Si comparamos ese murete con el trabajo de bricolaje citado en el comentario anterior realizado en un Primera Instancia, es una chapuza incalificable y, parece mentira que en un edificio en el que todo hijo de vecino tira de cartón, cartulina y de cinta de carrocero para completar la eficacísima gestión de la Consejería de Justicia, no se hayan podido alinear los citados archivadores. 

De todas formas y por la solidaridad intra-cuerpos yo me agenciaría con una señal de tráfico de prohibido el paso, porque es muy probable que si se pusiera alguna sobre obras, no se entendiera por la Dirección de Justicia y tuviéramos algún conflicto (en diez años han decidido arreglar la entrada al garaje que iba camino del Paris-Dakar o dónde se corra ahora y, los tramos de escaleras exteriores, que tenían bailando un tercio de las baldosas).


Recubrimiento de tabiques. Dejando al margen el beneficio que pueda tener tanto papel cerca de los baños para salir de algún apuro o, que si se va la luz tocando cartones se llega a los ascensores, estamos fuera del servicio común, o del Juzgado. 

Esto es un pasillo que en lugar de jarrones o plantas, tiene ejecutorias penales y un paraguas intruso que se ha saltado las normas de seguridad del edificio; bueno, suponiendo que existan. 

El líder de los archivadores y quien redacta agradece nuevamente la colaboración desinteresada de los responsables de la Consejería de Justicia de la Comunidad Valenciana durante los últimos diez años ya que sin ellos no habría sido posible esta brillante exposición fotográfica, si bien reza porque el cálculo de estructuras se haya realizado por un profesional ajeno a dicho organismo, porque en la cuarta planta también luchan contra la invasión los juzgados de lo mercantil y no sé si la estructura puede aguantar tanto papel. Incompetencia, desde luego, pero peso en kilogramos, camino de toneladas, es otra cuestión.

2 comentarios:

  1. Gracias por seguir el comentario. Permanecemos alerta y seguiremos atrincherados porque la invasión ha tomado otro frente en las últimas horas de la jornada laboral y sigue avanzando......

    ResponderEliminar
  2. ¡¡Voto a brios!! ¡¡Por Santiago!! ¡¡ Otra invasión!!.....El paraguas intruso no me ha informado. Mañana me quejare a......¿quién?. Buena pregunta.

    Gracias por participar.

    ResponderEliminar

Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.