La inadmisión a trámite de la oposición a la ejecución.


Una de las omisiones más relevantes en el trámite de oposición a la ejecución lo encontramos en la admisión de cualquier escrito en el que la parte ejecutada afirme “formalmente” que la formula y, en el que con o sin la cita de alguno de los óbices de los artículos 556 y 557 LEC, obligue al Juzgado de la Instancia a sustanciarla. Nada dice la ley en sentido contrario y cabe preguntarse si el silencio legal exige, en todo caso, el traslado al ejecutante sin más o, si por el contrario puede (y debe) realizarse un previo examen de la petición de la ejecutada e inadmitirla si no cumple los requisitos de los citados artículos 556 y 557 LEC

El problema de la respuesta es que nos vemos obligados al examen de cada caso porque, en principio, no podemos dar reglas generales. Comencemos con el AAP MADRID, Sección 8ª, 30 de diciembre de 2011 (ROJ: AAP M 18271/2011) en el que se analiza la cuestión que nos ocupa -si ad límine se puede inadmitir la oposición a la ejecución despachada-, cuando no concurren los supuestos tasados y numerus clausus del artículo 557 LEC, invocándose la existencia de un pacto verbal de novación que se pretende acreditar una vez admitida. 

En esa resolución se cita, en primer lugar,
Cita:

el AAP CASTELLÓN, Sección 3ª, de 19 mayo 2010, nº 95/2010 (Recurso 553/2009): “...No compartimos las alegaciones del recurso, pues lo que ocurre en el presente caso es que no se han alegado como causas de oposición vicios o defectos procesales previstos en el artículo 559.1 LEC ni motivos de fondo de los previstos en el artículo 557.1 LEC, siendo esta una omisión que determina que se aprecie incumplimiento de un presupuesto esencial del escrito por el que se promueve el incidente de oposición a la ejecución y que no puede subsanarse con posterioridad, como pretende la parte, porque no se ha incurrido en falta de claridad o precisión, deficiencia que sí podría haber sido subsanada por el cauce del artículo 231 LEC, sino en falta de contenido del escrito de oposición que determina que carezca de objeto consistente en alegación de motivo de oposición fundado en alguna de las causas legalmente previstas” .

Y, en segundo lugar, señala el auto de la Audiencia de Madrid que es clara la improcedencia de esta forma de oposición, pues por razón de la naturaleza de los títulos ejecutivos, no puede pretenderse articular de hecho un procedimiento declarativo y contradictorio al efecto, ya que esa no es la previsión y finalidad del artículo 560 en relación con el 557 LEC, sino que, concurriendo las causas tasadas de oposición a los mismos, acreditar su efectiva existencia mediante la sustanciación de la oposición planteada. En consecuencia, la concurrencia e invocación de dichos supuestos tasados constituye un presupuesto esencial del escrito por el que se promueve el incidente de oposición a la ejecución y no puede subsanarse con posterioridad, lo que permite por ende su inadmisión de plano.

Idéntica doctrina la encontramos respecto a los títulos judiciales. Leemos en el AAP MADRID, Sección 20ª, 9 de diciembre de 2011 (ROJ: AAP M 14170/2011) que la especial protección que la LEC otorga a quien pretende la ejecución de una resolución judicial firme, tiene su reflejo en que la oposición a la misma únicamente es posible si se basa en las causas que con carácter limitado y tasadas establece la propia ley y, ni la excepción de litisconsorcio pasivo necesario, ni la falta de requerimiento extrajudicial, son de las que los artículos 556 y 559 LEC señalan. Las actuaciones tuvieron su origen en una demanda de proceso monitorio. Presentada demanda de ejecución de títulos judiciales se dictó auto despachando ejecución. Los demandados presentaron escrito de oposición y el Juzgado de primera instancia dictó auto acordando no admitirla a trámite. Sustentó esa decisión de inadmisión y de no dar trámite a la oposición, en que lo alegado no podía incluirse en ninguno de los motivos de oposición establecidos en los artículos 556 y 559 LEC

Justificada la posibilidad de la inadmisión a trámite ¿cabría una previa subsanación antes del rechazo de la oposición?. Entiendo que no, porque será extraño el supuesto en el que la subsanación responda a su verdadera finalidad y no encubra la reformulación de la oposición a que se refiere el AAP MADRID, Sección 28ª, 20 de febrero de 2012 (ROJ: AAP M 2782/2012), pero la solución al interrogante dependerá del criterio de cada Juzgado. 

Ahora bien, - sigo aquí al AAP MADRID, Sección 28ª, 20 de febrero de 2012- si se requiere a la parte para que subsane la exposición de los motivos de oposición, deberá tenerse en cuenta que este nuevo escrito no será de oposición, sino de subsanación de la única oposición, de manera que no cabrá reformular los hechos en el que se sustenta la oposición y se amplié a otros motivos diferentes a los expresamente mencionados en el primer escrito y, mucho menos podrá ampararse en el principio iura novit curia la integración de la oposición por el Juzgado. 

Esto es, incumbe a quien formaliza la oposición expresar cuales son los motivos que plantea, extremo éste que no puede ser integrado por el Juzgado, al que no corresponde suplir las omisiones de las partes, ni expresar los motivos legales de los que desea valerse quien formaliza la oposición.

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