21 septiembre 2013

El futuro de la justicia siempre se escribe en pasado.


Absolutamente sorprendente la última encuesta digital del Consejo General de la Abogacía Española: el deficiente servicio que prestamos – me refiero a los Juzgados- está motivado, según los opinantes anónimos, en la falta de medios materiales y de personal; en el incumplimiento de horarios y falta de productividad y, en tercer lugar, en el desinterés en agilizar los procedimientos. Se me escapa está última: ¿cómo agilizo un procedimiento?. Lo adelgazo, lo empujo o, peor aún, lo adelanto a otros. No se referirá a eso, supongo, pero tampoco veo por ningún lado en esa consulta, el alarmante descenso en la calidad de la preparación de los Abogados que obligan a subsanar el proceso una y otra vez; no es discrepancia de criterios, es desconocimiento. Tampoco aparece en la repetida encuesta, ese asalto diario en la oficina judicial de habilitados, preguntando por lo suyo y de llamadas de teléfono para confirmar que lo suyo – preguntado ya en el mostrador- sigue sin venir en el reparto del correo. 

No tenía idea de escribir sobre tal cosa, pero la sucesión de noticias sobre reformas legales del último día y la petición de nuevos Jueces que se hace siempre con la apertura del año judicial, me lleva a colegir que tenemos Jueces de sobra, Secretarios Judiciales de sobra, funcionarios no les cuento (más que en Rusia y no es broma) y Abogados que pueden hacer cadenas humanas larguísimas, de esas puestas de moda por iletrados que juegan con el fuego de la cocina ajena (muy español, aunque se afirme muy catalán y se niegue lo primero). Todo eso lo descubrieron los Ingleses en el año 1998, cuando vieron que muchas empresas pactaban arbitrajes en Nueva York; que los Abogados jugaban con los pleitos para hacerlos eternos y que no había forma de salir con bien de una Corte de Justicia. Comenzaron una reforma que hoy sigue y en la que por cierto suprimen juzgados o los recolocan cuando toca. 

En España el problema siempre es de dinero o de medios; nunca de gestión, de inspección, ni de formación: conocida es la infalibilidad de quienes han ocupado mando en plaza en toda clase de puestos directivos dedicados a esto. Y, ¿qué pasa cuando no hay dinero que derrochar en nuevas “unidades judiciales” (denominación chorra donde las haya)? o, ¿en nuevos edificios de carísimo mantenimiento?. Nada, no pasa nada. Se sigue hablando y escribiendo en futuro sobre la reforma de la reforma de la oficina judicial y sobre la falta de medios. 

Leía esta semana que las Asociaciones de Secretarios Judiciales del lado izquierdo del rio clamaban contra no sé qué clase de retroceso histórico habido o por llegar, del Ministerio de Justicia. Y salvo por la caída de mi pelo, que califico de retroceso y, no hace falta decirlo, pero lo escribo, que es también histórica (la caída), sigo sin saber cómo puede retroceder algo que nunca se movió. 

Perdón, se movió y para peor, porque olvidan los Abogados – deberían saberlo para próximas encuestas sobre la pérdida de tiempo- que las reformas de los dos últimos años del último Gobierno han llenado las mesas de los Secretarios Judiciales de toda clase de actividades perfectamente prescindibles e, inexistentes en cualquier otra Administración. Pero claro, donde estén a mano unos buenos sindicatos con los que hacerse la fotografía, que se quiten la racionalidad, la eficacia y la lógica. 

No hacen falta más Jueces, ni más dinero, ni más funcionarios, porque cuando el dinero se acaba, la Justicia se privatiza atribuyéndoles competencias a los Procuradores. Y es que no puede presumirse “iuris et de iure” que quienes aprueban una oposición sepan gestionar, porque ni saben, ni se rodean de equipos eficaces: “un aburrimiento que contradigan tus geniales ideas para la reforma de la justicia y no puedas seguir jugando al juego de la oca en este o en aquel órgano”.

2 comentarios:

  1. Más razón que un santo. Como dijo un excelente Secretario estamos al otro lado de la barrera dirigiendo el proceso y claro , defender el bastión cada día tiene su aquel , y los sres/Sras. Letrados/as plantean situaciones que rayan la total de profesionalidad . En fin en el lado opuesto veo que opinan igual...

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    1. El puñetero problema este país es que siempre estamos hablando de lados y así nos va......desde que nos invadieron por Gibraltar en 711.

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Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.