Las “dilataciones indebidas” en el colapso judicial.


Hace más de un año escribí que la décima causa del colapso judicial era la universidad pública española, pero recientes acontecimientos me llevan a modificar esa apresurada conclusión: no hay sistema judicial inventado o por inventar que aguante a los claustros de los campus universitarios públicos de este país. 

Mientras el Ministro de Educación andaba por ahí intentando que los alumnos becados sacaran un 6,5, se realizaban las pruebas de acceso de la Universidad – no sé si le siguen llamando selectividad- y en Valencia sucedieron cosas que solo puede explicar el desastre de gestión educativa que padecemos. No solo los alumnos pasaron frio, sino que los exámenes – los folios- no entraban en las mesas, más de un chaval en la silla y, para rematar, repartieron el examen de valenciano cuando tocaba el de inglés; hubo errores en el de química y el comentario de textos consistió en un BLOG que trataba de la corrupción del PP, escrito, supongo, por uno de esos profesores que han accedido al claustro después de una durísima oposición. 

¡Claro que generalizo!, no me queda otra, pero cuando dos alumnas – una de un Colegio público y otra de un Colegio concertado con notas medias en el bachillerato por encima del 9- se la juegan con tal panda de inútiles, comprenderán que tire al bulto y no fije un objetivo. Ya sabemos que Cervantes era un facha y Calderón de la Barca, otro y en la Generación del 27 había mucho snob, pero hay que tener mucha mala leche para colocarle a un alumno un comentario de textos sobre la corrupción del PP, escrito en un BLOG por un fulano que solo conocen en su casa y sin saber quién corrige (¿el mismo fulano?). 

Y mientras el Sr. Ministro de Educación bajaba la nota media al 5,5 con el silencio de todos los Rectores de las Universidades Públicas Españolas, que deben salvaguardar el rebaño para hacer lo propio con la autonomía universitaria y los siete profesores por asignatura, hay Centros universitarios privados que sacan licenciados en Derecho en un año y medio, con la misma aptitud y capacidad de ejercer ante los Tribunales que los que se sacan el título en la pública en cinco o más años. 

Si, estimado lector, me comentaba un preparador que la primera vez que escuchó “dilataciones indebidas” (para los ajenos a la cosa es “dilaciones indebidas”) creyó haber oído mal; la segunda ocasión se sobresaltó y a la tercera le dijo a la opositora que estaba suspendida. No entendía nada la muchacha porque siempre había dicho “dilataciones indebidas” y, nadie la había corregido (y mejor que nadie corrigiera la “dilatación” sin los estudios de medicina) y aunque la “dilación” nada tenga que ver con la “jodienda”, hay veces que se aproximan notablemente.

Comentarios

  1. Tremendo. Yo ya llevo leídos los embargos por medios "telepáticos", los "fragantes" delitos, las "incoacciones" de demandas...Uf...

    Saludos y gracias por el blog.

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