05 mayo 2013

Manual de aterrizaje en un Juzgado para Jueces y Secretarios Judiciales novatos (segunda parte).


Si dejamos al margen los apontajes en los portaaviones – por el mar, el viento, los bandazos y esas cosas sin importancia- bastará un mes desde la toma de posesión, para que el novato y la novata comprendan que los pilotos dejan sus aviones en manos de otros profesionales, pero que ellos están solos, que no necesitan un manual de aterrizaje, sino de primeros auxilios y que la soledad profesional no se cura con subidas de tensión, ni con bajas médicas. Con algún grito sí y lo recomiendo y, un portazo también; no queda educado, ni fino, pero cuando algún escritor de manuales de autoayuda o director de RRHH de esas grandes empresas pase un año en Juzgado mixto sabrá de lo que escribo. 

Y otra cosa. OLVIDÉNSE DEL PREPARADOR. El preparador está para lo que está y no dará para más y tampoco le importara – después de aprobar- cómo redacta su diligencia de ordenación o si en auto hay que condenar a las costas. Eso hay que traerlo sabido de casa y si no se sabe, nos ponemos un casco, lo lustramos, escogemos la primera pared a mano y nos enfrentamos a la realidad o, a dejarnos un par de neuronas. 

 Así que reitero lo dicho. Hay que llamar al preparador para lo imprescindible y a ser posible a las once de la noche para que no se olviden de ustedes. Se preguntaran qué es lo imprescindible y les pongo algunos verbigracia: ¿Qué hago si un sindicalista vocea en horas de audiencia?, ¿qué ocurre si la Dirección General de Justicia me engaña fuera de las horas de audiencia?, ¿por qué no tengo sitio para aparcar, si en Barcelona se han tirado dos años haciéndome creer que con un chasquido de dedos aparece un hueco en la puerta del Juzgado?. ¿Eso es lo imprescindible?. Pues si, lo es. 

Total que después de haber tomado posesión y de haber tenido dos o tres enfrentamientos – no hace falta buscarlos, te huelen y más cuando quieres cambiar el método de trabajo-, se tiene la peligrosa sensación que el Secretario Judicial tiene que hacer todo lo que los demás no quieren y que el Juez, se queda con el penal, calificando atestados y con la DACIÓN DE CUENTA, por si las moscas. Y eso hay que arreglarlo desde el primer minuto del partido, porque la pelea de egos de Juez y de Secretario Judicial le viene bien a todo el mundo, menos a los afectados, afectadas o a las parejas mixtas. 

Nadie dice que se vayan de copas, ni que se acuesten, aunque el amor tiene unos caminos ignotos y tampoco opino de los casos imposibles – que los hay-; solo afirmo lo evidente: cuatro ojos ven más que dos y dos cerebros trabajan mejor que uno. Ahora, que quieren llevarse mal, porque en Barcelona les dijeron que los Secretarios Judiciales tenemos cuernos y rabo – cuidado con las interpretaciones literales- o que los Jueces trabajan en el Olimpo y se van y vienen cuando quieren, porque el corporativismo les hizo así, muy bien, llévense a matar y cuando estén bien peleados observaran que su trabajo se duplica, pero no les doy más pistas. 

 Y en esas estamos cuando: 

 “Le llaman de la Dirección de Justicia”. Tenga en cuenta que esa llamada solo se produce porque el anterior titular o sustituto estuvo dando la paliza con algún asunto sobre personal. Si lo ignora, conteste con monosílabos o, entérese bien del motivo de la llamada y si lo conoce, no pierda los nervios, es muy probable que le cuenten una realidad virtual. Les pagan para eso. 

 “No aparece el proceso que pide”. Sino aparece no griten un abandono del buque, con las mujeres y los niños primero, ni pidan un listado de todos los asuntos que debería llevar el Juzgado. Nadie lo sabe. Decía una Secretaría Autonómica hace años que al siguiente del discurso (2009) tendríamos el expediente digital y tardé otro año en coger la indirecta: digital, relativo a los dedos y, por ende, a las grapas y a las cartulinas. Y con dedos, grapas y cartones sería un milagro que no se perdiera nada así que si se pierde, se reconstruye y a otra cosa. 

 Y una última cosa, consulten a su especialista antes de emplear el teléfono para resolver nada, porque eso pasará, no resolverán nada, se les pondrán las orejas rojas y encima se correrá la voz que se tiran el día hablando por ese instrumento.

5 comentarios:

  1. Qué bueno, qué bueno... Sobre todo no valen la pena las subidas de tensión, no valen la pena.

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  2. Pero eso se aprende con los años y de lo que se trata es de evitarlo desde el primer minuto del partido.

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  3. jajaja buenísimo! el post se saborea con el paso de los años y la lección aprendida (o casi)generalmente a base de quebraderos de cabeza, meteduras de pata y muuuchos agobios.

    Un placer leerlo

    Nieves

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    1. Gracias y mira que no hay forma. La escuela judicial debería volver a Madrid - de donde nunca tuvo que salir- y meterla, con el Centro de Estudios del Ministerio de Justicia, cerca de los barrios de copas de la capital y a un dos por uno, que era a lo que el abajo firmante se dedicó en no pocas ocasiones con su promoción y la paralela de Jueces que nos acompañaba (o nosotros a ellos).

      Y nuevamente gracias.

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  4. Uno no es dueño de llevarse mal o bien, si el juez no quiere colaborar,no quiere

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Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.