10 marzo 2013

Cinco razones para que los Secretarios Judiciales nos vayamos de bares y no de huelgas.


1) El público: Padre a la búsqueda de una oposición. 

Pónganse en situación. Padre de una hija de veintitantos años, licenciada en Derecho y que solo conoce la Justicia por Garzón y por el juicio estrella de cada año, perfectamente mal informado por la prensa y del que saca horribles conclusiones. 

Bucea en internet y se encuentra con los “secretarios judiciales” y con varias páginas y va pinchando en los enlaces. Buena pinta en los dedicados a captar opositores: Grupo A de la Administración, Cuerpo Nacional, sueldo aceptable y plazas en toda España; dudosa información en las páginas oficiales, solo encuentra en el Ministerio de Justicia y, poca en la del Consejo General del Poder Judicial, pese a que ha leído por ahí que hacen de “chico para todo” del órgano de Gobierno de los Jueces. 

Y surrealista en las de las asociaciones de Secretarios Judiciales. El Padre de la hija de veintitantos años ya ha buscado información de otros Cuerpos A de la Administración del Estado y dejando al margen a los Jueces y a los Fiscales, que sabe, más o menos, a lo que se dedican aunque no entienda a qué tanto rollo político; le sorprende la anarquía festivalera que lee en las páginas de los dichosos Secretarios Judiciales. Para los de un Sindicato ahora se acaba el mundo un día sí y el siguiente también; los Progresistas lanzan las manos para una unión que no sabe bien en qué consiste y lee proclamaciones que no entiende y los de un Colegio, ¿juegan al futból mientras discuten sobre la tercera categoría?. 

Unos cachondos, los Romanos de Asterix y Obelix y los Secretarios Judiciales y el Padre de la hija de veintitantos años apaga el ordenador. Cuando vea a algunos de nosotros de toga y cartelitos en las puertas de los Juzgados, confirmara sus peores sospechas. 

2) El medio: no hay huelgas educadas. 

La huelga pancartera con togas y cartelitos en las puertas de las sedes judiciales queda para alguna película de Almodovar, pero de ahí no pasa y, el día que se escuchen las risas de los despachos oficiales, dejaran de convocarlas. En la minería del norte y del sur se dedican ahora a la guerrilla urbana, con iguales y nulos resultados que los que obtienen los educados cartelitos, pero arañando tiempo y alguna otra cosa. 

Dicho de otra forma, una huelga es ya materia de los historiadores y de los Siglos XIX y XX y con millones de parados y una sociedad que vive de la fotografía y de dejarse las pezuñas mandando mensajes en esos horribles aparatos de bolsillo, la huelga de los Secretarios Judiciales le suena a chino mandarín o al rodaje de una escena para la serie Turno de Guardia.


3) El monitorio orgánico: reclamación de funciones. 

Aquí aclaro: ni me he leído el proyecto de reforma, ni pienso hacerlo. Hace una semana cuatro personas se apostaron conmigo que era incapaz de escribir una novela romántica y como no hay trapo rojo al que no entré, ahí estoy, perfilando la idea y leyendo a Nicholas Sparks, aunque “Cuando leas esta carta” de Vicente Gramaje, me ha parecido muy buena. No tengo tiempo para nada más importante

¿Monitorio orgánico en reclamación de funciones estrictamente procesales al Juez Europeo que por turno corresponda?. Quizá y desde luego, buen avance sería que nos quitaran todas esas interesantes funciones de picoteo de datos en toda clase de Registros inventados o por inventar, conteo de palotes a mayor gloria de una rueda de prensa y confirmación de copias para procuradores, que nos endosó el Gobierno anterior -con el aplauso de ese Sindicato para él que ahora se acaba el mundo todos los días- y, que no hace ningún otro Grupo A de la Administración de este Estado, ni de otra Galaxia. 

4) Una de Viriato: Roma no paga traidores, ni yo sindicatos. 

El movimiento asambleario suele morir de éxito y más cuando sus integrantes saben que un libro se lee boca arriba y no ven Tele-5 más de diez minutos por día (presumo, chavales y chavalas, así que no me defrauden). No paso por alto el pequeño detalle de los puestos de trabajo de Coordinadores y de Secretarios de Gobierno, los de Directores de Servicios Comunes, los de asesores y los cursos de formación, para comprender en un pis pas o, en un dos más dos igual a cuatro, que Roma sigue siendo un imperio. 

Me he expresado mal. Una asamblea siempre tiene los días contados y el verdadero problema no está en Roma, que tiene cargos y prebendas que repartir y el ser humano es débil (¡lo sabré yo!), sino en que ningún Sindicato puede seguir representándonos y poner embajadores en el foro. ¿Han pedido la exclusión del censo electoral?. Háganlo, por favor. 

5) Un brindis: ¡Dios salve a la Reina!. 

No me va el Oporto. Lo he probado un par de veces y no paso de la copa, porque como soy muy educado, siempre he comido y bebido lo que me han puesto en plato y vaso y, en el caso del Oporto, tapo la copa o la escondo. Y digo esto porque del mismo modo que los ciudadanos Romanos realizaban el sacramentum cuando les tocaba defender a la República y los oficiales de los Regimientos Británicos brindan por la Reina con el susodicho Oporto, mientras escuchan el himno, los Secretarios Judiciales no tenemos himno, ni brindis que hacer, ni leche en bote y esa omisión es esencial. 

Como acabo de exponer la civilización occidental siempre ha tenido algo que ver con los bares – en sus diferentes acepciones- y creo que antes de perder sueldo en días de huelga a cambio de la nada, sería conveniente que buscáramos mejores alternativas detrás de una cerveza, un vino, un vermut o un café, según gustos y regímenes.

4 comentarios:

  1. Como siempre genial, brillante y certero

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  2. Excelente post. Cada uno verá si lo suscribe en todo o en parte. Para mí, buena parte de la culpa de lo que acontece en Justicia pasa directamente por las cúpulas de las asociaciones mayoritarias de jueces, fiscales y secretarios que velan más por sus viles pellejos que por los del colectivo, pero como el colectivo no se plantea presentar candidaturas alternativas, esto parece la pescadilla que se muerde la cola.

    Buen fin de semana

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Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.