Las tasas judiciales, una versión de la ley del péndulo desde la perspectiva de un ignorante.


El 17 de julio de 2010 publique este comentario:


Solo será eficaz una justicia cara. 17-7-2010. 
Cuenta la leyenda que en el Servicio Común de Notificaciones de Madrid se cobraba por respirar y era habitual el trasiego de funcionarios haciendo notificaciones a cualquier hora, hasta que un buen día alguien decidió que la gratuidad de la justicia entrara en la sede del Servicio Común, cual corriente de air fresco y, limpiara la casa de corruptelas y quehaceres discutibles. Se pasaron con el termostato y de fresco, se pasó a gélido y tan gélido fue el aire de renovación, que el Servicio Común se paró. Los funcionarios no entendieron que la gratuidad de la justicia tuviera algo que ver con sus salarios. 
Después de muchos años de aire renovador hemos acabado todos constipados y alguno con pulmonía, pero sigue el empeño que niega la evidencia: los funcionarios, como todos los demás, trabajamos por dinero y se ha roto el equilibrio entre el llamado acceso a la justicia (que debe ser un derecho condicionado) y los medios y sueldos de quienes trabajamos en la justicia.
No cito ejemplos – recuerdo, nos sirve de anécdota, la lectura de alguna resolución de Registros y del Notariado que refería la pérdida en cuatro ocasiones del Libro de Familia-, pero si el convencimiento que la gratuidad de la justicia no puede significar que la Administración ponga en manos de ciudadanos y profesionales equipos humanos y materiales para resolver cualquier cuita y cuando escribo cualquiera, me refiero a juicios verbales de trafico por 300,00€, monitorios con oposición por 900,00€, la vecina me ha llamado “guarra” y estoy indignada o, el empresario no me ha pagado 0,50€ de la hora del bocadillo.
Una de las últimas modas en juicios ordinarios de cierta cantidad (7.000,00€ o más y, a veces bastante más) es que el demandante pide el reconocimiento de la justicia gratuita antes de iniciar el asunto no vaya a ser qué y, cuando se reconoce presenta la demanda. Desde luego hay gente que tiene fino el olfato: los tres pleitos perdidos y los tres pleitos sin costas (qué es lo único que se paga en la justicia española). 
Evidentemente la justicia no dejará de ser gratuita, que es ahora sinónimo de “barra libre”, pero si en algún momento se estudiará con seriedad (la estadística judicial es otra cosa) qué demandas o denuncias se presentan y su importe, nos llevaríamos alguna sorpresa.

Han pasado más de dos años y se estaban dando avisos que el gasto era y es inasumible, que no se puede tener un Juzgado en la puerta de casa y que el derecho a la tutela judicial efectiva se ha convertido en un abuso y, claro, hemos pasado a los cañonazos, porque en la España futbolera ni se habla, ni si discute, solo se vocifera y buena prueba de ello es el escaso razonamiento de unos y de otros: la justicia gratuita contra la tutela judicial efectiva. ¿Y que quiere decir eso?, ¿qué los Colegios de Abogados no le van a dar el papelito de la justicia gratuita al primer vecino que se lo pida?, ¿qué vamos a tener una justicia gratuita eficaz?. No lo se y no lo sabe nadie. Lo que único que se es que la transferencia a las Comunidades Autónomas ha sido un desastre y basta echarle un vistazo a la brillante gestión de tanta administración en la materia. 

Y todavía habrá que dar gracias porque no se crearon los diecisiete micro consejos autonómicos del poder judicial, que tanto predicamento tenían entre las asociaciones del progreso – ahora, todas, en contra de las tasas- y a la resistencia de varias comunidades autónomas a recibir la incompetencia en la materia. De hecho, estoy convencido que nadie sabe qué se gasta en Justicia, dónde y cuando. 

¡Claro que pagan justos por pecadores!. Menuda novedad y hay ejemplos en la casa. Pregunten a los Gestores que pretenden ser Secretarios Judiciales; antes los oficiales pasaban al Cuerpo con el macramé procesal, tres publicaciones y dos cursos, ahora tienen que aprobar dos oposiciones – la de Gestión y la del turno restringido-, mientras trabajan y les aseguro que eso no es fácil. Esto solo es historia de España y está en los libros, basta leerlos.  

Otra cosa es que se pretenda recaudar más con una subida de impuestos, que se disfraza en forma de tasa, porque ahí no entro y tampoco lo se. Lo dicho, el punto de vista de un ignorante.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Felicidades y gracias.

El recurso de revisión contra las resoluciones del Secretario Judicial.

La nueva jura de cuentas y su impugnación.