Acuso recibo de su petición de independencia y discrepo de todo lo que escribe.

Remito la respuesta que a continuación transcribo a la llamada Plataforma cívica por la independencia judicial.

He leído con detenimiento la carta que publica en la página de la Plataforma cívica por la independencia judicial y pasa usted por alto un pequeño detalle que termina provocando la bola de nieve, que luego pretenden parar con manifiestos, firmas de documentos y propuestas de variada naturaleza que no entiendo bien.

La política no es una ciencia infusa, ni puede separarse de la persona y la politización de la justicia arranca con la politización del Juez. Esto es, el Consejo General del Poder Judicial es un órgano político, porque durante años los Jueces (personas) han atendido al canto de las respectivas sirenas y no han resistido dos minutos al embrujo de la pérdida de independencia.

No hablemos ya de las Consejerías de Justicia de la España plural, repletas de Jueces y Magistrados o de los múltiples puestos de asesor, que trufan el escalafón de otros Cuerpos de funcionarios de la Administración con personas ajenas a esa carrera. Porque, en otros Cuerpos hay también Carrera y pérdida de independencia. De hecho, los Secretarios Judiciales hemos batido record en este asunto, porque en un par de años nos hemos puesto al nivel de los Jueces y eso es correr mucho.

¿Cómo se despolitiza la Justicia?. En España es muy sencillo: prohibiendo en la Ley Orgánica al Juez o Magistrado de “ida y vuelta”. El Juez o Magistrado que sale de la carrera y pasa a la política no vuelve a la primera y asunto arreglado, el de la independencia. No hacen falta planes, ni regeneraciones, ni manifiestos, ni plataformas, basta una simple modificación de dos párrafos en un par de artículos. Y luego todo lo demás: retribución (hoy insuficiente), motivación (hoy inexistente) e inspección. 

Todos sabemos cuáles son los males que aquejan a la casa y todos sabemos que el interés por resolverlos es ciertamente escaso, pero los Jueces son ahora uno más de los actores en ese teatro que llevamos construyendo desde la Ley Orgánica del Poder Judicial del año 1985 y, no el más importante. Es el problema de quererlo todo, que al final nos quedamos sin nada.

Atentamente. Alberto Martínez de Santos. Secretario Judicial.

Comentarios

  1. No he leido la carta original, me la imagino.

    Pero me parece muy buena la respuesta. Prohibir la vuelta a la judicatura.

    Una idea brillante y el resto de consideraciones tambien muy buenas.

    Da gusto ver tanto buen criterio en tan pocas lineas.

    Carlos Valiña

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  2. Me parece que en el Congreso no te han oído:

    http://andresdelaoliva.blogspot.com/2011/09/reinstauran-de-tapadillo-una.html

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  3. Gracias, Carlos, pero como creo que no se arreglan las cosas en las barras de los bares, ni dándole la paliza al cuñado, hay que comenzar a levantar la voz con argumentos.

    ¡Que te voy a contar que no sepas!

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  4. Anónimo si tienes un rato echale un vistazo a todas las enmiendas que CIU intentó colocar en el Senado. No es problema de una sola persona.

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Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.

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