¿Y sí desaparecieran los Secretarios Judiciales?.

Desde este BLOG se defiende la supresión y reconversión de los Secretarios Judiciales, cuya figura, desnaturalizada en las sucesivas reformas orgánicas y, potenciada como simple correa de transmisión entre los poderes políticos y lo poco que queda de la Administración, carece de sentido en una justicia tecnológicamente avanzada (que no es, por cierto, la que se está vendiendo o implantando).

Desaparecidos en Inglaterra-Gales en el siglo pasado y teniendo poco que ver con los Alemanes, las “interesantísimas funciones jurídicas” de la reforma del 2009, se hacen en Europa y Estados Unidos por cualquier sistema informático digno de tal consideración y hasta si nos ponemos estupendos, por el cajero de la esquina o ya me dirán, sí las ordenes de investigación patrimonial, los embargos y las mejoras de embargo y los decretos de adjudicación, requieren profundos conocimientos en la materia o, puede hacerlos cualquiera con un mínimo entrenamiento (repito, entrenamiento).

Creo que mi abuela no tendría ninguna dificultad para gestionar (¿se dice así?) la aplicación de BANESTO y, los registros penales y civiles – de pantallitas que desaparecen según introduces datos- podrían servir de actividad extraescolar en tercero o cuarto de la ESO (salvo mejor criterio).

Y, ¿entonces porque no reconvierten al Cuerpo de Secretarios Judiciales?. Una primera razón: nadie sabe lo que hacer con la Administración de Justicia y menos con el tamaño (o bola) que ha ido adquiriendo en los últimos quince años, amontonando Juzgados y personal sin ningún criterio.

Una segunda: ya hay varias Justicias según el territorio – nada extraño, pasa lo mismo con sanidad y educación-, pero se mantiene el “status quo” por el Ministerio de Justicia por un interés coyuntural que permite conservar una “única” Administración de Justicia. Digo “coyuntural” porque los Consejos Autonómicos de Justicia del 2005, que buscan el mejor servicio al ciudadano y esas otras cosas que se dicen, suponen el reconocimiento normativo de la fractura.

Una tercera: el Consejo General del Poder Judicial y las Consejerías de Justicias tienen un interlocutor jerarquizado en cada órgano que les permite ordenar o instruir según el caso, lo que tengan a bien. Y “lo que tengan a bien” incluye desde el “material de oficina”, las “vacaciones” o, “el peso de los sobres de correo”, hasta los “datos estadísticos” más insospechados.

Y una cuarta razón: porque una Administración no puede ser una asamblea (aunque la de Justicia ahí esté haciendo méritos) y, por el principio de jerarquía, alguien tiene que mandar y dar cuenta, aunque no tenga la jefatura de personal, ni potestad disciplinaria y la cuenta sea la de la vieja.

Comentarios

  1. Pues yo no lo veo, Alberto. Al fin y al cabo, en los juzgados sólo somos dos licenciados en derecho, el juez y nosotros. Y cosas como determinar si el título es de los que dan acceso a un monitorio, cuales de los bienes cuyo embargo se solicita debe acordarse, si la notificación es válida o el poder suficiente, si el juzgado es competente, o cual es la cuantía litigiosa del procedimiento, para tasar las costas, todas debe decidirlas un licenciado en derecho, para mí. En cuanto a lo del decreto de adjudicación, por ejemplo, llevo como hora y media buscando interpretaciones del 233RH que me pongan de buen humor, para librarme del malo que me produce el RP4.Aunque algunas de las funciones que ejercemos si que es cierto que podrían hacerlas nuestras mamás, otras tienen su punto.

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  2. Que en España nos guste complicarnos la existencia es una cosa, otra distinta que sirva para algo. Te pongo otro ejemplo: el "sobrante" y las "notificaciones al conyuge", cientos de resoluciones y hasta recursos ante la DGRN al principio, hoy, muy pocas o ninguna (creo que hoy publican otra).

    ¿No te parece más dificil calcular una trayectoria naútica o aérea?. Y ¿quien lo hace ahora?. Claro, el capitán o el piloto saben cómo hacerlo y qué hacer si el programa falla, pero tienen sus programas; nosotros continuamos con los palotes a tiza.

    Nos dedicamos a "actum chorratum": ¿quien embarga en AEAT y en la TGSS? y ya no hablo de quien anota en los Registros informáticos, esencialisima labor donde las haya y para la que, según el Ministerio de Justicia, hace falta un postgrado universitario que luego no reconoce a efectos de nada.

    No hay nada en un Juzgado de Juez para abajo, salvo dos cosas mal puestas, que no pueda hacer un bachiller y hasta un cuarto de ESO con conocimientos de informática.

    Un saludo.

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