13 mayo 2011

A la búsqueda del expediente perdido: noticia sobre un valiente Gestor.

Como en España nos pasamos descubriendo América todos los días y sorprende que se exijan responsabilidades a alguien por algo que ha hecho, es mandamiento sabido que en los Juzgados el Secretario Judicial tiene que caer bien o, mejor, no debe importunar demasiado a nadie. Por esa misión de relaciones públicas, que no aparece en el temario de la oposición, todos los Consejos Generales de los Poderes Judiciales y los Ministerios de las Justicias han potenciado el Cuerpo, endosándole las funciones que no le iban a gustar a los demás Cuerpos (de funcionarios, incluyendo a los Jueces) y, entre éstas destaca con luz propia – que diría el cursi- la de custodia de cualquier papel o semoviente que ande por el Juzgado o, el lugar que algunas Comunidades Autónomas denominan como tal.

La conservación y custodia de los expedientes aparece en los artículos 458.1 LOPJ y 148 LEC y mereció un comentario sobre alguna sentencia del Tribunal Supremo, que acercó esa obligación de custodia a la responsabilidad objetiva: por el hecho de estar, el Secretario Judicial era el responsable de todo. La reciente Sentencia de 27 enero 2011 del TSJ de CATALUÑA, Sala de lo Contencioso-administrativo, sección 4ª (recurso 247/2009, ROJ: STSJ CAT 780/2011) reabre el debate. La resolución estima el recurso interpuesto por el Departamento de Justicia de Cataluña, revoca la sentencia de la instancia y declara ajustada a Derecho y proporcionada, la Resolución administrativa por la que se impuso a un gestor (un valiente trabajador como ahora veremos) una sanción por falta grave.

Cita de la sentencia :

A) El expediente extraviado- Sala de lo Social, rollo de suplicación nº 8171/2004- tenía carácter preferente, en el que recayó sentencia estimatoria de la suplicación, lo que requería la máxima atención y diligencia en su tramitación y gestión, que corría a cargo de la parte ahora actora;

B) Dicho rollo, sin causa justificada alguna, apareció en un archivo distinto al que le correspondía, en el que estuvo desde el 7 de febrero de 2005 hasta el 14 de febrero de 2006, es decir, más de un año, siendo hallado por casualidad por un compañero del actor, y en un archivo en el que en modo alguno debía estar;

C) Durante todo ese tiempo, el actor recurrente, a pesar de ser el Gestor ocupado de su desarrollo y gestión, no se preocupó en absoluto del mismo, y sólo tuvo noticias al respecto cuando fue hallado casualmente por otro compañero, sin que, por ello, diere oportuna cuenta del extravío ni al Secretario Judicial, ni al Magistrado Ponente, ni al Presidente ni a nadie, dado que por ende, no se había enterado del extravío, a pesar, incluso de su carácter preferencial.

El valiente gestor, cargó contra el Secretario Judicial, tratándose de exculpar por la responsabilidad de conservación y custodia de autos y expedientes que el artículo 458.1 LOPJ encomienda a los Secretarios Judiciales. Pero la Sala rebate esa estupenda defensa, ya que de los hechos se deduce una total dejadez en el cumplimiento de su trabajo y una actitud que, aún en el supuesto de que fuere referida a un caso puntual, reviste mucha mayor entidad que una simple negligencia o incumplimiento de sus deberes, teniendo su encaje en la falta grave que fue objeto de sanción, pues un Gestor procesal debe llevar un control total y absoluto de los procedimientos que le están encomendados, debiendo saber en todo momento donde y en qué estado se encuentran, por la adecuada tramitación y también para poder dar cuenta al Secretario y al Titular del órgano cuando se le requiera para ello, siendo de su exclusiva cuenta los medios de control que ello requiera y decida utilizar, siempre que sirvan para ese cometido.

Y tiene la obligación de custodia respecto del asunto concreto de que se trate, quien deberá dar cuenta de las anomalías que puedan surgir y que también tiene regulada su responsabilidad disciplinaria por estas cuestiones, lo que sería superfluo en caso de que la obligación recayere en exclusiva sobre el Secretario Judicial.

Uno no va a hacer amigos a los Juzgados y si el ambiente es bueno y se trabaja, cojonudo, pero si nos encontramos está clase de valientes, ni buen ambiente, ni leches: todo con letra clara y por escrito y a la primera, dependiendo del asunto. No hace falta que recuerde el caso Mari Luz, pero como hace falta, lo recuerdo.

4 comentarios:

  1. Supongo que los gestores de tú juzgado sólo gestionan y no tramitan. Que el 476 y ss de la Lopj son claros. Sólo así aceptaría esta exigencia de control absoluto que tanto te gusta. Es decir, espero que en tú juzgado se cumpla la ley a rajatabla. De lo contrario sólo se hacen públicos los complejos y manías.

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  2. Los foros para funcionarios suelen aceptar encantados esta clase de comentarios, que nada aportan en el comentario de la sentencia. Y le recuerdo que no hay obligación de leer el BLOG.

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  3. Gracias por publicar este post.
    Las responsabilidades que nos pretenden atribuir a los secretarios rayan lo abusivo.

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  4. Tal y como indiqué en el foro de unidad de acción, entiendo esencial que los compañeros que se encuentran en situaciones apuradas sepan como afrontarlas y que pueden hacerlo. Luego, cada uno decidirá lo que hace en su destino.

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Gracias por participar. Si no lee una respuesta a la cuestión o pregunta que formula ruego me disculpe, tengo algún problema con la aplicación que estoy tratando de solucionar.