Sinrazones para una huelga de chiste (I)

Parece que el día 8 de junio de 2008 las organizaciones sindicales más o menos representativas y todas subvencionadas, han convocado un día de paro o de huelga contra el recorte del 5% del salario (o más, según el grupo y escala). Con la educación propia del gremio se han llenado de pasquines, panfletos y carteles números edificios, afirmándose contra los “ricos”, los “asesores”, los “políticos” y los “coches oficiales” (prueba evidente del respeto que sus redactores tienen al intelecto de los posibles lectores) y, en defensa del “estado social” y los “derechos de los trabajadores”. Rectifico, la UGT, tiene colgado un PDF en su página web de once páginas en la que, por ejemplo, le echa la culpa ¿adivinen?: a los Estados Unidos, al Partido Popular, a la Iglesia Católica y, piden la “reducción drástica de los armamentos”. Un consejo al redactor (o juntaletras) sobre la Iglesia Católica, pregunte a sus compañeros de asistencia social de los Ayuntamientos dónde mandan a la gente a comer cuando se les acaba el presupuesto ya verá que sorpresa. De verdad, prefiero el insulto puro y duro.

Razones para no hacer huelga ese día hay varias, pero me quedo con las siguientes:

a) el mayor ataque contra el Estado Social lo supone el PARO y si cinco millones de parados no han merecido ni un estornudo – no hablemos un grito- de las organizaciones convocantes, no acierto a comprender la razón por la que el “recorte solidario” de los sueldos de la función pública lo merece. Evidentemente, me niego a explicar la relación entre el ataque al Estado Social y el PARO, pero tiene que ver con las cotizaciones a la Seguridad Social y las Pensiones.

b) Que vayamos todos en el mismo barco, no significa que rememos en la misma dirección. Las organizaciones sindicales rechazan el Cuerpo de Secretarios Judiciales y tratan de fagocitarlo (hacerlo propio, vamos) cada vez que tienen ocasión. No basta el recorte del sueldo para salvar distancias insalvables y, menos aún, es una bandera de enganche aceptable.

c) Un día de huelga es un día de chiste. La seriedad del principio suele ser directamente proporcional a la seriedad de la medida y como no hay principios (o, como dicen, sino no les gusta, tengo otros), la medida es singular y a los efectos de cubrir el expediente. Sumo a lo dicho una razón objetiva: ¿los liberados sindicales van a tener el descuento por el día del chiste?.

Y hablando de COSAS SERIAS: hoy se cumplen sesenta y seis años del desembarco en NORMANDÍA y dos soldados españoles han sido heridos en AFGANISTAN, pero como dijo aquel, son noticias que nos importan a unos pocos.

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